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Para celebrar el tiempo.

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Minúsculo espacio-tiempo

Para debatir de una de las razones para seguir viviendo, entendiendo los tiempos

martes, 15 de noviembre de 2016

Jaime Bayly Show 05.12.16



Clase de historia... en nuestras narices.

jueves, 4 de diciembre de 2014

MOMENTOS MUSICALES

Y ahora mientras escucho la sonata N 20, Andantino de Schubert, recuerdo el tiempo que no viví. Los ojos se derraman humedecidos por los honores que se evaporaron por una vana fe, presagios de una ilusión tardía y un poco siniestra del recorrido por el laberinto y las audaces nostalgias que una vez me correspondió acentuar. No podía errar el blanco, pero así fue; no debí tomar esos mitos y esas leyendas… pero así como ayer, el hoy es igual, pero la mente ha cambiado. Si así no fuera no podría decir como el poeta, “enséñame a contar mis días, para traer al corazón sabiduría”.
Y mientras termino de escuchar la Sonata, perdí el hilo conductor y ahora me adentro con Sergio Rachmaninoff, en su momento musical N 4 en Mi menor, es toda una excelencia y muy acertada para describir el mundo casi caótico de la imagen en el espejo íntimo y en los reflejos de todos lados. Los charcos, los arroyos, el único lago lunático y el inmenso océano de la imaginación. ¡Oh mis poemas del alma! ¡Mis escritos del interludio prestado! Cuánto me hubiera gustado conversar con Cortázar, con Borges, con Gabo y tantos otros. Cuanto disfrute haber conocido al enigmático Bethoven, al inteligente Mozart y al genial Bach. Y mientras tanto escucho un violín, partita N 2 para violín … un poco nostálgico y sensato. Algo casi como yo, en estos momentos de calma y como siempre con muchas preguntas, las mismas de antes porque no han sido respondidas, las de otros lugares, épocas remotas donde viví aislada en los espejos que no supe cruzar, negándome las oportunidades, por ignorancia… no las vi o más bien dotado, no las entendí. Menos y más que ahora soy elocuente, sensata y sabia. Llegué a la cuarta estación y me apunto a ser la escritora que siempre he deseado, la pianista de los pequeños y la compositora de las obras inacabadas del ayer.
Y mientras se va apagando el violín su melodía son dos pies livianos en un sendero repleto de margaritas y dientes de león, el sol se está ocultando pero no tanto para dejar ver el color de las palomas que ahora se besan en repetidas remembranzas y los árboles se atrincheran para dejar paso a la imaginación de un momento parecido al Canon de Pachebell, el de la melodía sencilla y romántica, las notas del día de mi boda y mi entrada al mundo que no merecía y que agradezco como si fuera lo único bueno en mi vida, es importante y debe serlo porque ya me está doliendo el estómago, las pequeñas mariposas de la infancia que sí tuve, la que ahora es un misterio de esas épocas. ¡Vaya que si fue mágica! Se me han arrugado las entrañas y el costado izquierdo de mi pecho… son los mejores recuerdos; que hermosos que aun mi mente los refleje.
Y sigo detenida en esta bella melodía… ahora el silencia de mi mente para disfrutar de lo que me parece son las últimas notas… así fue, últimas notas. Perfectas melodía.
y… que gran momento. El mundo es mágico mientras la música exista, la poesía pueda ser mi mejor porción y el arte me conquiste. El mundo es mágico escuchando… detenida en esas notas sensuales de la meditation from thais… duro golpe a mi raciocinio mental a propósito de algunas letras perdidas de los libros contemporáneos que la crítica censura. Agustiosa y suplicante; es un ruego quizás; no me dejes o mírame, depende de la vivencia de cada uno. Para mi es una alusión a la conquista, las miradas esquivas y el principio de incertidumbre de Heisenberg, gran momento musical y del pensamiento apasionada y para nada atormentado con desventajas sociales, todo por el nuevo destino.
Y ahora… ¡Mozart!
Y solo sonrío, tengo calma, tengo paz.  Subo y bajo las escaleras de los momentos que vendrán. Se me antojan vivos, porque tengo la comprensión del asunto pendiente que nos es igual a todos los seres humanos, como he dicho antes, no está lejos, está detrás de los ojos, se llama felicidad.
Y ahora la guitarra de Xuefei Yang interpretando el aria en G de Bach. Recuerdo a Paloy a Aby e mi vientre. Les amo como ayer y como siempre. Son una tormenta, una lluvia, un poco de rocío y las gotas que quitan mi sed. Son mi mejor momento de vida, la fuerza de seguir en este sistema plagado. Son una luz de juventud, porque con ellos el tiempo se detiene, se cumplen mis plegarias y mi vida se restaura porque sé que Dios me ama, me ha perdonado. Bella melodía, llena de esperanza, sueños e imaginación gratuita. Mis venas se trasladan, mi corazón se enternece por la bondad y el amor que todo lo puede, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta, el amor que nunca deja de ser.
Y ahora en silencio llega el reposo.

David Rusell interpretando My Gentle Harp, hermoso, sentido. Una pieza llena de matices gentiles con permanente equilibrio. Es una mirada que busco siempre. Soñé con ella y la tengo a mi lado haciéndome en ratos bien en ratos mal, pero son sólo mis razones, no es exactamente como se lee sino como se siente, razones viene y van. 

miércoles, 12 de marzo de 2014

2014 EL AÑO DE LA RESTITUCIÓN... PARA MI

La vida es muy corta para perderse de lo mejor. Tengo más de cien preguntas al respecto de muchas cosas, como por ejemplo: el tiempo, el libre albedrío, la constelación de Orión, el misterio de la bondad y el amor, más conocidos como el misterio de la piedad, el misterio de la iniquidad, el mundo cuántico, el océano... cómo pensamos, de qué color son los pensamientos, por qué pensamos lo que pensamos... el diccionario... en fin son muchas preguntas y miles de repuestas a una sola de ellas. Hay de donde escoger. Sigo con alternativas propias. En estos últimos tiempos cuando le he preguntado al Creador, al Dios invisible... me ha dado respuestas que debo organizar para no perder detalle y así establecer cuál me respondió y hasta dónde entendí. Bien esto es un laberinto emocionante... Las creencias son aspectos de la vida muy serios porque definen lo que una es, lo que se cree, se vive, lo que se piensa es lo que se cree, pero la verdad que fabricamos nos llega de algún lado. Puede estar dentro de nosotros, impresa en nuestro ADN, puede ser liberada o radical. Podemos intentar resistirla cuando es contraria a lo que siempre hemos creído acerca de ella. A mi me tomó por sorpresa y después de muchos años de diligente estudio e investigación y ante tantas voces que se muestran como fidedignas, no puedo más que estar feliz, tranquila y segura de estar en el momento exacto, con las palabras correctas, y lo mejor de todo, con la absoluta certeza de no fallar. No se todas las cosas y eso es bueno, porque cuando uno añade mucha ciencia añade dolor. Y si no investigamos nos perdemos en este laberinto vivo, así que siendo justos, estamos llamados al equilibrio. Por supuesto que hay muchos misterios y son muy geniales, por eso es que siempre las preguntas estarán dispuestas; y tantos absurdos que es imposible no reírse a carcajadas o lamentar profundamente el estado de la mayoría de las cosas.
El estudio diligente y sin prejuicios nos establece referentes absolutos, a mi me encantan los absolutos. Por ejemplo, la moral. Aun y a pesar de tantas liberalidades, sigue siendo malo mentir, robar y adulterar, por mencionar algunos males. Podemos argumentar a favor o en contra. Podemos mencionar ejemplos culturales, pero la verdad es que eso no genera felicidad. Ninguno de los involucrados en este tipo de vida puede ser feliz y pleno. Lo moral es absoluto, a pesar de todo lo antes mencionado. Tener moral es ser moral. Pero no es todo. Ser moral nos abre algunas puertas y seguramente nos cierra muchas, pero ser moral es tener conciencia de lo justo, lo bueno, sin relativismo ni prejuicios. Ser moral es algo  bueno, pero no significa que lo seamos. Ser bueno es algo más que ser moral. No está en nosotros, ya no. Ser bueno es vivir una relación con el único que es verdaderamente bueno, y ese tema es largo, emocionante y al mismo tiempo abrumador. Cuando el ser humano sea realmente bueno, absolutamente bueno, la tierra habrá cambiado y los seres humanos no tendrán término medio. El malo seguirá siendo malo y el bueno será bueno porque habrá alcanzado el mayor de los éxitos, la más grande hazaña, conquistarse a sí mismo; rendir el yo y ser semejante al que lo creó.
Un absoluto hermoso está forrado de hojas perennes. La libertad de la esclavitud del mal que yace en la mente y el corazón de todos los seres humanos. Somos por naturaleza malos, pero el bien yace dormido detrás de los ojos y cuando la fortaleza del creador toca nuestra conciencia, se caen las escamas que nos impiden ver y comenzamos a aprender qué significan las cosas verdaderamente importantes de este pequeño mundo. Han sido las mismas siempre, nada ha cambiado en este terreno. No importa si somos ilustrados o ignorantes, es así de simple. Ahora podemos amar y servir y disfrutar de todas las cosas buenas que se recogen como consecuencia de ello. Somos realmente y absolutamente libres y felices, y esto no lo compra ningún cargo ni dinero. Podemos tener muchas dificultades, no tener otras tantas cosas, o podemos tener de más, pero nada de eso importa porque hemos descubierto qué es lo que realmente nos hace plenos.

A mi me encantan los absolutos... vivo por ellos. Son lo máximo.